Nacimiento en internet


 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 

Fuente: http://1136100033.blogspot.com/2011/04/historia-de-internet.html

¿Cuál fue su primera experiencia con la internet?

Tenía cuatro años en ese entonces, mi cabello era rubio y era un ferviente jugador y coleccionador de Legos. Un día fui con mi hermano al consultorio de papá, quedaba al lado de nuestra casa. Recuerdo que era por la tarde y los pacientes recién comenzaban a llegar.
Papá comenzó a atenderlos y nos dijo que mientras se desocupaba podíamos usar el computador, si, el computador. Salimos corriendo a sentarnos en él, una oportunidad así no se veía todos días.
Estaba frente a la camilla, tenía una pantalla gorda y de carcaza amarillosa con una pegatina médica en una esquina, no era muy bonito ahora que lo pienso, pero era… el computador.
Allí frente a la máquina comenzó todo, ya que pronto el busca minas y el solitario (que no sabía, ni se jugar aún) no fueron suficientes para satisfacer nuestra refinada curiosidad, así que tomamos aire y clicamos el icono azul del explorador de internet.
Una pantalla blanca con una barra gris llena de iconos fue lo primero que vimos… nada fuera de lo común, pero habíamos escuchado en historias que en la internet había multitud de juegos y cosas divertidas; así que no nos rendimos y escribimos las siguientes palabras mágicas que cambiarían mi vida:

www.lego.com

¿Cómo es su experiencia día a día ahora?

La describiría como un círculo rutinario, reviso el correo, periódico y redes sociales y luego abro las páginas y blogs que leo ordinariamente. Cuando en ellas no encuentro nada interesante busco otras páginas que puedan despertar mi interés, luego vuelvo a abrir mi correo, el periódico y así todo el día; no tiene fin.
Últimamente he tomado la resolución de alcanzar un balance, porque estoy realmente cansado de esa vida repetitiva y sedentaria en base a la web.
Estoy en el punto donde no me preocupa estar “desactualizado” o “desinformado”, prefiero saber menos y aprender de la experiencia en la vida real y disfrutar de todo lo bueno que hay fuera de la web.
Pero a pesar de esta “dieta electrónica” mi interés por la internet no ha disminuido y estoy muy agradecido de que esté allí y que sea mi aliada.